Área en Antropología Social y Política



> PRESENTACIÓN

El espacio disciplinar de la Antropología Social y Política en FLACSO Argentina se inició en el año 1997 como núcleo de investigación en temáticas de antropología política en contextos urbanos, recorriendo hasta el presente un camino complejo en el que se han diversificado objetivos, enfoques y actividades.

Sin embargo, la instalación de la antropología social en FLACSO - Argentina reconoce el antecedente del espacio académico en la disciplina, abierto bajo la dirección de la Dra. Esther Hermitte. Durante los últimos años de la dictadura fue un refugio para el debate plural académico que se interrumpió en 1983. Constituyó asimismo un inicial espacio de postgraduación en la Antropología Social que llegó a tener unos 20 aspirantes en la disciplina. Los graduados de entonces obtuvieron la Maestría en Ciencias Sociales de FLACSO-PBA (Programa Buenos Aires). Desde 1983 a 1997, desafortunadamente, la antropología social y política no tuvo presencia institucional en la FLACSO- Argentina.

En la reinserción de la disciplina en 1997, un reducido grupo de antropólogos instaló en FLACSO un proyecto de investigación financiado por CONICET, el cual servía como plataforma para inaugurar un campo de debates teórico – metodológicos sobre ‘violencia, conflictualidad, estructuras de poder y cultura’ en periferias urbanas. A partir de la radicación de este proyecto se gestó el Programa en Antropología Social y Política. A fines del 2012,–después de un sostenido crecimiento en cuanto a la incorporación de académicos y diversificación de funciones y tareas, el Programa fue reconocido como Área. Este reconocimiento se fundamenta en la complejidad de actividades que fue desarrollando en la institución durante más de quince años; actividades que se articularon alrededor de tres campos (se enuncian para tratarlos abajo):


1. Investigación académica
2. Formación de recursos humanos en el nivel de postgrado: Maestría - Doctorado
3. Proyectos aplicados, consultorías en políticas pública

El Área presenta varias metas. En primer lugar, producir investigaciones académicas de excelencia científica, que además produzcan generen conocimientos originales. En segundo lugar, que estas investigaciones configuren espacios de formación de recursos humanos en el terrreno de la antropología, al incorporar becarios de la Maestría complementaria, para que realicen trabajos de campo, pasantías, y sus tesis alrededor de los objetivos del proyecto al que se incorporan. En tercer lugar, es importante la articulacíón de los objetivos y resultados de esos proyectos con programas aplicados, proponiendo respuestas a problemas de la agenda pública. Por fin, las actividades de los campos se relacionan en un espacio académico que se llamó desde fines del años noventa Seminario Interno, el cual se piensa como espacio de debate y reflexión crítica. En este terreno se encuentran las interfaces de los distintos equipos que exponen y discuten resultados preliminares o definitivos de sus investigaciones, en un contexto de pluralismo teórico-metodológico. Participan en ese espacio investigadores, profesores, alumnos de postgrado e invitados externos, en general estos últimos, especialistas en el tema de debate.

La mayoría de los investigadores del Área son antropólogos sociales, alternando en seminarios, proyectos de investigación y formación de postgrado con otros especialistas de las ciencias sociales. Dentro del vasto inventario de temas, abordados por subdisciplinas de la antropología social, los profesores –investigadores del Área se concentran alrededor de cuatro temáticas, en las cuales tienen aquilatada experiencia académica, profesional y de formación de estudiantes en el nivel de postgrado.


Núcleos de investigación – especialización:

1) Núcleo de Estudios de Violencia y Cultura: Conflictividad Urbana y Transgresión.
2) Núcleo de Estudios en Religión y Cultura.
3) Núcleo de Estudios de Derechos y Políticas Indígenas.
4) Núcleo de Antropología Aplicada y Políticas Públicas.

 

Las actividades en esta etapa se iniciaron en FLACSO a partir de investigaciones en Antropología Social en el año 1997. Desde ese momento, se comenzó a forjar un equipo interdisciplinario que reflexionaba sobre el tema “conflictos y exclusión en los `90”. A partir del mismo se inició un seminario de investigación donde se debatieron posturas teórico-metodológicas, como diferentes resultados de trabajos de campo en Antropología Social como en otras disciplinas de las Ciencias Sociales. Dichos estudios confluyeron en la preparación de la obra “Parando la Olla.

Transformaciones familiares, representaciones y valores en los tiempos de Menem”. Esta primer obra fue fruto de la colaboración de investigadores de CONICET (Mónica Lacarrieu – Alejandro Isla) y de la University of Texas at Austin en la figura de Henry Selby. De esas discusiones y trabajos de campo, se fue concluyendo en retratar cómo los sectores populares y medios de diferentes ciudades y regiones del país, respondían a las constricciones del particular modelo neoliberal que se estaba aplicando. Las respuestas de esos sectores se realizaba desde diferentes culturas políticas, por ello se comenzó a analizar a la Argentina desde una diversidad de culturas políticas urbanas y rurales, que se expresan en discursos y prácticas, en rituales nacionales celebratorios, en tradiciones políticas, usos de la memoria e identidad, campañas electorales. Una novedad metodológica de esta investigación fue la combinación de técnicas cualitativas con cuantitativas en un diseño de trabajo de campo que intentaba poner en diálogo tradiciones de pesquisa en las ciencias sociales que casi siempre habían estado divorciadas.

La profundización de estos estudios llevó a que miembros del equipo desarrollaran un proyecto aprobado y financiado por el CONICET: “Familia, condiciones de vida y cultura política en conglomerados urbanos”. Estos conglomerados urbanos refieren concretamente a dos capitales provinciales del NOA, San Miguel de Tucumán y San Salvador de Jujuy, donde se realizaron trabajos de campo en sectores sociales medios y populares. Se confeccionó un inventario de estrategias hogareñas, mostrando la heterogeneidad en las respuestas que las familias debían inventar o producir para sobrellevar la crisis regional.

Relacionado al énfasis puesto en el relevamiento y estudio de los elementos de cultura política, el equipo fue derivando su interés teórico en las áreas de “violencia,memoria y política”. Los primeros estudios sobre esta temática versaron sobre las relaciones entre elementos míticos, violencia y sus expresiones simbólicas siempre en la región del NOA.

Por fin, el grupo de investigadores del espacio de antropología en FLACSO se completó con otros expertos con el objeto de abocarse a temas de “violencia delictiva y seguridad pública”, sin abandonar la importancia de las condiciones socioeconómicas de las poblaciones estudiadas. Así, el equipo ganó dos proyectos de gran envergadura en cuanto a objetivos, territorio nacional y complejidad teórico-metodológica, sobre el tema: “Violencia, sociabilidad y cultura política en conglomerados urbanos” financiado por la Agencia de Promoción Científica y Tecnológica- FONCYT, hoy parte del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (ambos proyectos que duraron siete años son descriptos en la Sección Investigaciones).

Muchos de los resultados de esta investigaciones sobre ‘violencia y delito’ fueron discutidos en conferencias, coloquios, artículos en revistas nacionales e internacionales, publicándose también varios libros (ver en Sección Publicaciones). Además, dado que la problemática de derechos y seguridad pública se han venido tratando interdisciplinariamente en seminarios de investigación referidos a violencia delictiva, se efectuó un convenio a mediados de la década pasada, con la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación con el fin de exponer y discutir los resultados parciales que se iban obteniendo en los diferentes trabajos de campo..

Afianzado el equipo de investigación, comenzó a plantearse la elaboración de herramientas para la transferencia de sus resultados y la formación de recursos humanos en el nivel de postgrado. En el 2003 se abrió una sección de formación de Postgrado, dictándose un Curso de Antropología Social y Política en el nivel de postgrado. Dados los excelentes resultados obtenidos, luego de una exhaustiva evaluación se convirtió al siguiente año en una propuesta de especialización con ocho cursos semipresenciales. De esta forma, en el 2004, se inauguraba la Diplomatura en Antropología Social y Política.

En 2006 luego de haber iniciar los trámite de aprobación curricular frente a las autoridades académicas de FLACSO – Latinoamérica, el Comité Directivo de nivel continental de la institución , brindó el reconocimiento a la Maestría en Antropología Social, autorizando su apertura. Hasta el presente se han alcanzado las 30 tesis de Maestría. En complemento al dictado de seminarios (ver el completo desarrollo en la Sección Maestría) se continuaron las investigaciones que además de alcanzar objetivos científicos, busca incluir en sus diversas actividades prácticas de los alumnos, como becarios de postgrado.

También en el presente se están construyendo articulación entre la formación de Maestría con el Doctorado en Ciencias Sociales de la FLACSO – Argentina, mediante la propuesta de trayectorias integradas entre los dos niveles de postgrado.

Las actividades de proyectos de desarrollo y evaluación de políticas públicas, que pueden incluirse en la Antropología Aplicada, subdisciplina de la Social, constituyen una preocupación central de la FLACSO y de los equipos del Área. Esas actividades se concentran en el Laboratorio de Antropología Aplicada (LAB) que ya cuenta con una sección propia donde se exhiben los lineamientos fundamentales, su equipo de trabajo, y varios de los resultados obtenidos en diferentes intervenciones. (ver la Sección LAB en www.asyp.org.ar



Dr. Alejandro Isla
Coordinador del Área de Antropología Social y Política